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Discapacidad

  • Foto del escritor: Elisabet Soler Felsner
    Elisabet Soler Felsner
  • 6 dic 2022
  • 5 Min. de lectura

Actualizado: 8 nov 2023

Con motivo del Día Internacional de la Discapacidad, celebrado el 3 de diciembre, queremos centrarnos en un tema tan amplio y que afecta colectivamente a muchas personas de la sociedad, que en muchos aspectos ven su autonomía menoscabada debido a los estigmas que siguen existiendo actualmente frente al concepto de discapacidad.

Conceptualización de la discapacidad

Cuando se habla de discapacidad se debe tener en cuenta que no existe un único tipo de discapacidad, sino que son varios tipos los que pueden englobarse dentro de este término. Asimismo, el término discapacidad se ha debatido durante años y sigue debatiéndose en la actualidad. Actualmente, se puede considerar la discapacidad como una limitación que sufre la persona que afecta de forma importante en la realización de actividades en su día a día y en su relación con el entorno y que vengan originados por una deficiencia.


La discapacidad, y sus diferentes tipos, antaño se trataba desde una visión médica negativa de defectos en las personas que las sufrían y que debían suplir y tratar para poder adaptarse a lo que se considera la “normalidad”. De este modo, se consideraba que la persona que sufría una discapacidad, era una persona enferma que debía ser tratada de su enfermedad para poder volver a estar sana o llegar a una normalidad (entendiendo normalidad como ser una persona funcional sin ningún tipo de déficit).


También se ha tratado desde una vertiente religiosa o moral donde la persona que sufría discapacidad lo hacía debido a haber cometido algún pecado o haber sido inmoral. Por ello que en la antigüedad, las personas que sufrían algún tipo de discapacidad fueran escondidas o repudiadas, al ser tratadas como personas inmorales o con vergüenza por su entorno más próximo.


Con los años, y gracias a movimientos sociales y creación de grupos en favor de los derechos de las personas discapacitadas, esta visión sobre la discapacidad ha ido desapareciendo y se han ido implementando actuaciones sociales donde las personas con discapacidad son personas con características diferentes a aquellas consideradas “normales” sin que ello suponga algo negativo. Además, ya no es la persona afectada la que debe adaptarse al entorno, sino el entorno el que debe adaptarse para permitir a la persona que presenta una discapacidad funcionar con normalidad y disfrutar del entorno como cualquier otra persona, sin barreras ni obstáculos, con independencia y autonomía.

Se estima que a nivel mundial las personas afectadas por algún tipo de discapacidad rondan el 15% de la población mundial y en España serían un total de 4,38 millones de personas afectadas, siendo las discapacidades que afectan a la movilidad las que tienen mayor prevalencia.


Clasificación y tipos de discapacidad

Según la clasificación general del funcionamiento de la discapacidad y la salud, se considera que existen un total de 5 grupos de discapacidades.

  • Discapacidad física: es aquella en que se observan alteraciones de carácter corporal que tienen afectación en la motricidad y/o movimiento de la persona. Puede subdividirse en:

o Funcional: alteraciones donde la afectación es a nivel de sistema neuromuscular y/o esquelético que provocan dificultades o limitaciones en el movimiento de la persona. Por ejemplo, personas con movilidad reducida, parálisis cerebral, etc.

o Orgánica: alteraciones donde la afectación es a nivel de procesos fisiológicos o de órganos internos. Por ejemplo, aquellas que sufren disfuncionalidad de riñón, corazón, etc.

  • Discapacidad mental: es aquella en que se observan alteraciones de la conducta, facultades mentales o estructuras neurológicas. Por ejemplo, personas con trastornos bipolares, Alzheimer, esquizofrenia, Parkinson, etc.

  • Discapacidad intelectual: es aquella en que la capacidad intelectual se ve afectada, encontrándose así por debajo del promedio y provocando déficits en diversos procesos como comprensión, adaptación al entorno, capacidad de respuesta, etc. Ese tipo de discapacidad se clasifica de leve a grave en función el cociente intelectual que obtiene la persona.

  • Discapacidad sensorial: es aquella en que se ve alterada alguna capacidad sensorial, ya sea la auditiva, visual o de otros sentidos. Por ejemplo, aquellas personas con sordera o deficiencias auditivas, con ceguera o pérdida de visión en un ojo, con sensibilidad al dolor, etc.

  • Discapacidad múltiple: Es aquella discapacidad en que se observa una combinación de dos o más tipos de discapacidad.

Actuaciones en personas con discapacidad

Las personas que presentan discapacidad pueden obtener un certificado que acredite su grado de discapacidad. Este certificado de discapacidad ofrece una serie de derechos a la persona que lo obtiene que van desde prestaciones económicas, beneficios fiscales, plazas reservadas en universidades, etc. Además de estos derechos, el certificado de discapacidad protege a la persona y le ofrece una serie de apoyos y ventajas sociales en base a las dificultades sociales con las que se encuentran en el día a día.

Es muy importante que la persona discapacitada se integre en la sociedad y sea autosuficiente en todos los aspectos de la vida diaria que le sean posibles, ya que los beneficios para la salud física y mental son abrumadoras. Las enfermedades mentales como depresión y ansiedad disminuyen y la sensación de satisfacción por los logros obtenidos y las actuaciones realizadas aumenta.


Por el contrario, aquellas personas con discapacidad que ven seriamente limitada su autonomía y funcionalidad y requieren de constante ayuda, siendo conscientes de sus limitaciones respecto al resto de las personas, son más propensas a sufrir trastornos mentales como depresión y ansiedad y valorar negativamente su satisfacción respecto a su calidad de vida. Es por ello que es muy importante dotar a la persona de herramientas para que pueda actuar por sí misma, más que realizar las actividades en su lugar.

Obviamente, este aspecto de trabajo e independencia en la vivienda suele estar destinado a aquellas personas con discapacidad en menor grado, lo que les permite tener mayor autonomía y funcionalidad. Para aquellas personas donde el grado de discapacidad es más moderado o grave también existen fundaciones y asociados que ayudan a estas personas con actividades estimulantes, de ocio, con vivienda en centros con profesionales y cuidados adecuados a sus necesidades.


Mensaje de conclusión

Lo relevante y con lo que esperamos que se entienda con este post, es que la persona que sufre una discapacidad no es una persona defectuosa o de menos valor que otra. La persona que sufre una discapacidad tiene un hándicap respecto al resto de la población y es igual de valiosa e importante que cualquier otra persona que no sufra ningún tipo de discapacidad.


Tratémonos a todos con respecto y amabilidad, sin importar nuestras diferencias.


Referencias bibliográficas


Fundación ADECCO (2021). ¿Qué tipos de discapacidad existen? https://fundacionadecco.org/blog/que-tipos-de-discapacidad-existen/



Pérez Dalmeda, M. E. y Chhabra, G. (2019). Modelos teóricos de discapacidad: un seguimiento del desarrollo histórico del concepto de discapacidad en las últimas cinco décadas. Revista Española de Discapacidad, 7(1), 7-27. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6955448


Steckler, C. (2021). Actuaciones en discapacidad: acerca de una clínica de la diversidad funcional. Editorial Buenos Aires.

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